Soy un poeta anónimo que tiene momentos de delirios, un poeta que en cuanto se mira al espejo observa a un ser distinto del que se cree que es.
Soy un poeta que le roba versos al cielo, al viento pues no encuentro las palabras necesarias para decir cuánto te quiero.
Soy un poeta que le roba versos al cielo, al viento pues no encuentro las palabras necesarias para decir cuánto te quiero.
Puedo mirar tus ojos sin darme cuenta que me pierdo en un rio, puedo sentir tus manos tratando de decir algo y quiero sostener tu cabeza en mi hombro... Sentirte conmigo
Mis palabras son tan vagabundas como yo pues aun no hemos encontrado a alguien que no reclame como suyos
Quiero que seas la patria desconocida a la que busco volver, quiero sentir tu naturaleza tan violenta y tierna, refrescarme en tus ojos y sentir la dulce brisa de tu voz. Quiero que seas la patria que desconozco y perderme en ella.
Aunque admito que hay momentos en que lo mejor es seguir en el eterno anonimato acompañando a los hermanos perdidos en esta tierra de nadie, de esta tierra que es mía.
Esta tierra que me ha ensañado que desempolvar el baúl de los recuerdos es alegremente tortuoso pues hay tantas cosas que no se deshicieron con el tiempo, tu imagen encadenada a un sueño que siempre se desliza por lo que queda de un alma que alguna vez fue mía
La tierra donde el piano suena y un cello lo acompaña. Las nubes comprenden la melodía y cubren al tortuoso sol mientras una leve brizna cae sobre Gaia.
Me siento y contemplo el cielo, busco entre las nubes y lo encuentro: un brillar como el que tenían tus ojos....
Olvido mientras sonrió, esta lluvia siembra gotas de locura mientras este frio me arropa el corazón


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